viernes, 28 de octubre de 2011
La verdad científica, la verdad filosófica.
La verdad científica , la verdad física, posee la admirable cualidad de ser exacta, pero es incompleta y penúltima. No se basta a sí misma. Su objeto es parcial, es solo un trozo del mundo, además aparte de numerosos supuestos, que da adeás por buenos; por tanto no se apoya en sí misma , no tiene fundamento ni raiz, no es una verdad radical. Por ello postula, exige integrarse en otras verdades no físicas, ni científicas que sean completas y últimas. Donde acaba la física no acaba el problema. El hombre que hay detrás del científico necesita una verdad integral y quiera o no por constitución de su vida.Se forma una concepción del universo. Hay dos tipos de verdad: la científica y la filosófica. Aquella es exacta pero insuficiente, esta suficiente pero inexacta. Esta inexacta es una verdad radical que la otra. Por tanto una verdad de alto rango. No porque sea más amplio, sino porque la verdad filosófica es más verdadera.
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